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La religión Jedi

Bienvenidos una vez más pequeños padawans. ¿Qué tal lleváis la cuarentena? Yo inexplicablemente bien. Y como estoy tan bien, voy a contaros una historia. Una historia que se me ha venido a la mente pensando… ¿Cuál sería los inicios de la religión Jedi y los usos de la fuerza?

Sin duda es una pregunta muy interesante y que no ha sido resuelta. Toda religión tiene un inicio, ¿no? Incluso la Jedi. Por lo tanto, me he propuesto contaros un relato que escribí hace tiempo sobre los comienzos de esta… Espero que os guste.

Para contar esta historia me remonto 15.000 años antes de los acontecimientos de la saga original, pero, como punto de inflexión, y justo cuando comienza la purga Jedi, la creación del Imperio Galáctico por el Canciller Supremo Palpatine, o el Lord Oscuro de los Sith Darth Sidious.

 Hace 15.000 años nació un niño, un niño que posteriormente sería alabado como un ente superior y el ser más poderoso que existió y ha existido en toda la galaxia.

Este niño nació en un planeta pobre, en el que convivían dos razas: Humanos y Wookies, Kashyyk. Un lugar poblado por una apabullante naturaleza, llena de vida y miles de especies animales de distintos tamaños. A cientos de kilómetros del pueblo natal de los Wookies, que todos conocemos, encontramos un pequeño pueblo, bastante nativo, ya que la tecnología no había llegado a manos de los ciudadanos. Vivían de lo que podían, pesca, caza y cultivos.

En este lugar nació Kyle Kimura. Su madre murió en el parto, debido a la multitud de enfermedades que arrastraba y la escasez de medicina en el pueblo, provocado por la guerra entre Wookies y Humanos por el control del planeta. Su padre, se encontraba en paradero desconocido y se le dio por muerto.

Pocos días después de su nacimiento, los Wookies realizaron una ofensiva sobre el pueblo de Kyle. El tío de este, Ben, hermano de su madre, huyó con el niño a lo más profundo de la selva, sin mirar atrás. Durante la huida, los wookies rodearon a ambos, indefensos. Kyle empezó a llorar y, durante los sollozos, los wookies empezaron a retroceder inexplicablemente hasta que Ben pudo huir con el niño.

Quince años después, Kyle vivía con su tío Ben alejados de cualquier contacto. Un día, este preguntó por su madre y por su padre. Ben le contó lo que había pasado con ella, pero con su padre lo desconocía: “Sólo sé que desapareció 1 año antes de tu nacimiento” dijo él. Kyle, sorprendido, preguntó curioso: “¿Cómo es posible? Los embarazos duran mucho menos”. El silencio reina en la cabaña de estos y Ben se levanta de su silla. Le confiesa que no sabe lo que ocurrió con exactitud, ya que sabía que su madre no quería acostarse con nadie hasta que no fuese para tener un niño. Tener a Kyle, en consecuencia, de la cultura de su pueblo. Así fue como Kyle descubrió que su padre no era realmente el que creía, fue concebido por algo superior, un ente aún desconocido.

Tres años después, Kyle fue descubriendo sus capacidades. Desconocía por qué tenía ese poder y, según su tío, no había visto nada igual, ni oído, nada parecido. Podía mover objetos sin tocarlos, cada vez de mayor tamaño, correr y saltar de manera increíble y, en algunas ocasiones, controlaba la mente de su tío sin que este se diera cuenta.

Cada pocos meses, Kyle y Ben visitaban su antiguo hogar para rendir tributo a los muertos tras la ofensiva y, sobre todo, a su madre. Pero un día, durante una de estas visitas, fueron sorprendidos por una patrulla wookie. Kyle, sin miedo y sin dudarlo, hizo uso de sus poderes para ordenar a los wookies que se fueran, pero solo funcionó con la mitad. Uno de los wookies se acercó de manera agresiva hacia Kyle hasta que este le empujó con sus poderes y le hizo volar varios metros atrás. El resto, asustados, huyeron. Este acto fue conocido ya que un explorador humano, de otra tribu, presenció la escena y narró lo sucedido con el resto de ciudadanos de su pueblo.

Días después, Ben y Kyle recibieron la visita de un emisario de la tribu, fueron invitados a una reunión con su jefe. Estos acudieron y fueron recibidos como un símbolo de esperanza. El jefe le ofreció un hogar a cambio de hacer uso de esos poderes para los intereses del pueblo. Kyle, ofendido, rechazó la oferta y abandonó el lugar. Antes de salir tropezó con un hombre ciego que le habló: “¿Eres tú aquel del que tanto hablan?» Kyle se acercó al anciano y le cogió de las manos. Pudo sentirle, vio todo por lo que había pasado y todas sus dolencias. De repente Kyle se desvaneció y, tumbado en el suelo, se podía escuchar los gritos del anciano: “¡Puedo ver de nuevo!¡Puedo ver de nuevo!¡Es un milagro!”. El pueblo entero se acercó a Kyle y le levantaron mientras gritaban y vitoreaban su nombre. Cuando recuperó la conciencia, su tío Ben esperaba a su lado: “Kyle, es un milagro, ¡puedes curar a la gente!” dijo. Kyle se levantó y, al salir del edificio central, vio una multitud esperándole fuera. Era la esperanza que los ciudadanos necesitaban. Pudo curar desde a un parapléjico hasta a una mujer con cáncer terminal.

Años después, Kyle empezó a recibir a gente en su hogar, convertido en un templo, que decían sentir lo mismo que Kyle, pero muchos mentían y unos pocos eran muy débiles. En consecuencia, empezó a tener una multitud de seguidores y adeptos que se encargaban de relatar la historia, contar sus hazañas, milagros y usos de su poder. Un día, los wookies, que conocían estos rumores, atacaron el templo de Kyle creando un derrumbe sobre este y, así, excusarse con que había una avalancha ocasionada por la construcción del mismo templo. Kyle salió rápidamente del templo y al ver las rocas cayendo encima de ellos, alzó los brazos y las mantuvo en el aire hasta desplazarlas a lo más profundo de la selva. Aquellos que vieron todo, comenzaron a llamar el poder de Kyle como “La Fuerza” debido a la fuerza y capacidad sobre humana para poder parar las rocas que podían haberlos aplastado.

Después de los últimos acontecimientos, Kyle aceptó la oferta del jefe tribal y comenzó una escaramuza para acabar con los wookies en nombre de La Fuerza. Empezó a denominarse, por la cantidad de seguidores y adeptos que tenía, como religión. Algunos lo llamaban religión de La Fuerza, otra religión Superior, pero Kyle, viendo las capacidades que tenía, se denominaba Jedi, la religión Jedi.

Tras años de combate, con Kyle al frente, la tribu empezó a ser aún más poderosa y a atraer a extranjeros de toda la galaxia hasta que se convirtió en un centro de intercambio cultural religioso y comercial. Durante una pequeña tregua, convocada por los wookies debido a la cercanía de las tropas frente a la ciudad wookie, Kyle sintió algo que no había sentido antes. Debido a la llegada de empresarios y comerciantes de naves al pueblo, ya convertido en ciudad, Kyle adquirió una nave y se dispuso a seguir su instinto que le llevó a un planeta lejano aún sin descubrir. Allí encontró una cueva con multitud de piedras preciosas que, según está escrito. Gritaban a Kyle. Al coger la más llamativa, de color amarilla, todo se oscureció y una voz empezó a hablarle. Decía ser su padre, sentía no haber estado con él en sus peores momentos, con su madre, pero debía seguir su camino ya que todo ese poder es gracias a él.

Kyle volvió a Kashyyk y recibió la noticia de la muerte de su tío debido a un ataque sorpresa de los wookies sobre su templo. Kyle, lleno de venganza, organizó un ataque sobre el pueblo con su nueva arma, que pudo crear a partir de la piedra que encontró: La espada láser. Tras la muerte de su tío, Kyle se sentía aún más poderoso, es como si sus ganas de vengarse le hicieran más poderoso.

Tras arrasar con la ciudad wookie, Kyle estaba apunto de enfrentarse al jefe rival. Para su sorpresa, este era humano: “Hola Kyle, te estaba esperando, has tardado mucho”. Su voz era realmente familiar. Kyle lleno de rabia enciende su espada láser y corre hasta él, pero es apartado por el mismo poder que tiene. Kyle, sorprendido, pregunta: “¿Quién eres? ¿Por qué tú también tienes ese poder?”. A lo que contesta el jefe: “¿Y tu te consideras sabio? ¿Nunca te has preguntado por qué tienes ese poder? Kyle, yo soy tu padre. Yo te concebí durante mi reclusión aquí para que algún día pudieras liberarme, pero has tardado demasiado hijo”. Kyle, atónito, no se lo podía creer. “Aunque la diferencia entre tu y yo, Kyle, es que tú tienes esa arma entre tus manos, gracias a mí, de nuevo. Yo te llevé hacia ella. Y ahora vas a matarme.” Kyle, pensativo, apaga el sable láser: “No, padre, te has corrompido y no quiero ser como tú. Tú ordenaste la muerte de Ben. Cuando murió sentí algo distinto, algo que me dio aún más poder… pero que no me dejaba ver con claridad. Y no puedo permitirme esto. Por Ben y por mi madre.” Kyle está abandonando la sala cuando su padre corre hacia él. Kyle en un impulso para defenderse se gira y enciende el sable. Este le atraviesa con su espada: “Así es, hijo, ahora formaré parte de ti, para siempre”. Kyle, sale con su padre en brazos y vuelve a su templo, mientras el ejército celebra la victoria. Este, para ocultar el cuerpo, incinera a su padre en una pila, junto con su tío.

Tras esto, uno de sus adeptos invita a Kyle a una cena, junto al resto, en la ciudad. Celebran y disfrutan de la victoria, pero Kyle tiene un mal presentimiento. Se levanta y dice en alto: “Uno de vosotros me va a traicionar esta noche, pero no opondré resistencia”. Así, Kyle abandona la sala y camina solo a la luz de la noche. De repente, un escuadrón rodea a Kyle y le piden que vaya con ellos, el nuevo rey de Kashyyk lo reclama.

“Oh querido Kyle, tu ayuda ha sido realmente beneficiosa, pero eres demasiado peligroso como para que sigas con vida… Por tanto, gracias a tus servicios, te condeno a morir fusilado por el pelotón Sombra 1. Una muerte rápida, Kyle”.

Kyle, sin oponer resistencia es escoltado por los soldados Sombra hasta la plaza central donde es colocado frente a ellos: “¡Apunten!” grita el capitán, a lo que sigue en bajo: “Lo siento, amigo”.  Kyle mira hacia la derecha, fijamente, como si hubiera alguien, y dice: “Perdonadles padre y Ben, porque no saben lo que hacen”. El capitán baja el brazo y grita: “¡Fuego!”. El pelotón dispara a mansalva a Kyle. Cuando terminan, el capitán, sin mirar atrás, escucha a un soldado que grita: “¿Dónde está su cuerpo?”. El capitán corre hacia el lugar y, efectivamente, solo descubre la ropa de Kyle, como si se hubiera esfumado. No quedaba nada.

Durante los siguientes años, los adeptos recibieron en el templo de Kyle a extranjeros de todas las razas que decían tener los poderes de la Fuerza. El adepto más antiguo, Jon Windu, entrenó y enseñó los caminos de la fuerza según todo lo que habían recopilado años atrás.

El resto de adeptos viajaron por la galaxia predicando los caminos de la fuerza en nombre de Kyle Kimura, creando templos y lugares de entrenamiento para que aquellos que reportaban sentir La Fuerza. Se cree que este número masivo de personas que tenían estos poderes, era en consecuencia de la muerte de Kyle, ya que, al desvanecerse, liberó suficiente energía para concebir y transmitir a los seres más fuertes los poderes de La Fuerza.

La espada de Kyle está escondida en algún lugar secreto de su planeta natal por Jon Windu. Se dice que, aquel que la encuentre, será el elegido para acabar con la corrupción, definitivamente, de La Fuerza.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Sinceramente, no pensaba que este relato me gustase tanto. Espero que disfrutéis y, sobre todo, que no os aburráis. Un saludo y que la fuerza os acompañe.

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